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Narvales

Narvales

     El Narval, es un mamífero cetáceo, de color gris, capaz de medir hasta cinco metros, habita en aguas muy frías principalmente en la zona del Ártico y cuya característica más extraña es, que posee solo dos colmillos, de los cuales el izquierdo crece desmesuradamente, solo en los machos adultos, formando un cuerno retorcido llegando a medir casi tres metros. La ciencia ha demostrado que este colmillo se puede retorcer hasta 40 cm. en cualquier dirección, aportando avances para investigaciones buco-dentales.

     Los narvales sólo tienen dos dientes, los incisivos de la mandíbula superior. Los de la hembra son poco visibles; en cambio, mientras el incisivo derecho de los machos es igualmente inapreciable, el izquierdo crece descomunalmente hasta formar una especie de cuerno que puede alcanzar una longitud de 3 metros.

     La característica mas notable de los narvales machos es su único extraordinariamente largo cuerno, que es un diente que se proyecta desde el lado izquierdo de su mandíbula superior. Este diente puede crecer hasta unos 3 metros de largo y puede pesar unas 22 libras. Una característica de este diente es su forma enrollada como un sacacorchos.

     Una de cada 500 hembras tiene dos dientes sobresalientes, que ocurre cuando el diente derecho, normalmente pequeño, también crece hacia fuera. Raramente una narval hembra produce un cuerno. El propósito de este cuerno ha sido el objeto de mucho debate. Primeros estudios científicos suponían que el cuerno fue utilizado para perforar el hielo que cubre el Mar Ártico, hogar del Narval. Otros sugirieron que el cuerno era utilizado para ecolocalización. Recientemente científicos creen que el cuerno es primamente utilizado para indicar dominancia: era más probable que machos con cuernos más largos atrajeran a las hembras. Esta hipótesis fue sugerida por la lucha entre los narvales cuando dos machos chocan sus cuernos. Sin embargo, reciente trabajo por parte de un equipo investigador dirigido por Martin T. Nweeia sugiere que el cuerno puede ser un órgano sensorial.

     La micrografía de los cuernos han revelado millones de diminutos y profundos túmulos extendidos por la superficie del cuerno, aparentemente conectados al sistema nervioso del narval. El propósito sensorial del cuerno todavía permanece desconocido, pero científicos tienen hipótesis de que este cuerno puede detectar temperatura, salinidad, presión, etc. Como los cuernos de los elefantes, los cuernos de los narvales no vuelven a crecer si se rompen o parten. Narvales machos pesan hasta 1,450 kilogramos, la hembra alrededor de 900 kilogramos. La mayor parte de su cuerpo es pálida con manchas chocolates y colores vivos alrededor del cuello. Los narvales más viejos presentan colores más brillantes.

 Fuentes de consulta:

Internet

http://wikifaunia.com/animales-acuaticos/narval/

http://suite101.net/article/el-narval-unicornio-marino-inesperado-aliado-del-hombre-a18747

Peces abisales

Peces abisales

Peces abisales

   Hasta finales del siglo XIX no se creia que hubiera seres vivos en profundidades mayores a 2.000 metros y no fue hasta 1977 , cuando los científicos pudieron comprobar la existencia de estas criaturas a profundidades de más de 2500 metros. 

     La zona abisal es un área de profundidades mayores a 2.000 metros en la que reinan presiones de más de 200 atmósferas (> 200 kg/cm2), en oscuridad total y con un margen de temperaturas de -1 a 5 ºC. Puesto que no hay luz por debajo de aproximadamente los 600 metros, la fuente de energía primaria es una lluvia de materia orgánica de las aguas menos profundas, incluyendo cadáveres de peces u otros animales marinos muertos.

     Asombrosamente, los animales que viven en la zona abisal son miembros de los mismos grupos que los que encontramos en las capas superiores. Así, hallamos pulpos, calamares, peces, moluscos, equinoides y gusanos. La diferencia es que estas formas abisales han desarrollado sistemas adaptados a su entorno y no les afectan las presiones tan enormes porque desde que nacieron sus órganos internos ya se hallaban sometidos a tales presiones, es decir, estaban en contacto con el medio y no han experimentado una diferencia de presión.

 

Características de los peces abisales

     La mayoría de los peces abisales son pequeños y poseen cuerpos blandos y huesos pequeños, debido en parte a la ausencia de calcio, necesario para la formación de espinas, y de vitamina D, necesaria para unos huesos consistentes.

     Las criaturas abisales tienden a tener bocas grandes, dientes largos y estómagos alargables. Estos peces deben ingerir la comida y tragarla, incluso si es más grande que ellos. Ya que la próxima comida puede tardar en llegar.

 

Esto son algunos de los más impresionantes peces abisales que conocemos:

     Calamar gigante: Creídas unas criaturas míticas, son animales de inmersión profunda que alcanzan dimensiones extraordinarias , recientes estimaciones dan un máximo de 15 metros para machos y de 17-19 metros para las hembras. Aunque se ha especulado la existencia de ejemplares de mucho más de veinte metros

      Pez dragon: Los machos del pez dragón miden hasta 7 cm, mientras que las hembras con cinco veces más largas. Su esqueleto de color rojo está poco desarrollado y se limita a la cabeza y a la columna vertebral. El resto es cartilaginoso .

      Pulpo dumbo: llamados a veces "pulpos Dumbo" por sus aletas, parecidas a orejas, que se proyectan sobre sus "cabezas" (cuerpos), pareciendo las orejas voladoras del elefante de Walt Disney. Son criaturas que viven en las más extremas profundidades marinas, en este género se encuentran las más raras especies.

      Pez hacha: Con el nombre científico de Argyropelecus se le conoce como Pez Hacha. Son peces marinos de la familia sternoptíquidos, distribuidos por las aguas profundas abisales del océano Atlántico y del océano Pacífico.

      Pez pelicano: Es un pez abisal muy raramente visto pero de vez en cuando queda enganchado en redes de pescadores. Su tamaño varía entre los 61 centímetros y el metro de longitud, se suelen encontrar en profundidades desde los 300 metros hasta los 8000 metros de profundidad.

      Tiburón granrojo: Una de las medusas más grandes y menos conocidas . Viven en el océano a profundidades entre 600 y 1500 metros y ha sido vista en lugares como el Océano Pacífico , Hawaii o Japón . Pueden crecer hasta 3 metros de diámetro.

 

Las Mantarrayas

Estudios sobre las mantarrayas

     Como con casi cualquier animal marino, si pusiéramos nuestros conocimientos sobre las mantarrayas en un libro, después del prólogo sólo habría páginas en blanco. Casi todo lo que sabemos de las mantarrayas gigantes es una especulativa amalgama de comportamientos anecdóticos y de ciencia física. Por ejemplo, la creencia de Sherry sobre la inteligencia de estos animales se basa en la evidencia de que tienen un cerebro más grande que el de los peces.

     Sin embargo, la observación minuciosa del cerebro de las rayas revela que las áreas más amplias representan las sensaciones, el oído y la coordinación. Una explicación más racional de sus capacidades es que estas áreas ayudan al anfitrión a encontrar e ingerir alimentos.

     Por lo general las mantas son solitarias o forman conjuntos de tres a seis animales. A veces se reúnen en grupos hasta de 30 para comer concentraciones de larva. Una y otra vez dan saltos en círculos cerrados mostrando sus vientres blancos. Algunos creen que con este movimiento generan un torbellino para reunir millones de larvas, concentradas en un círculo, para ser ingeridas por las boquiabiertas mantas en su siguiente pase.

     Sabemos que la larva reacciona al ser asustada por un sonido fuerte, reuniéndose en una masa inmóvil y compacta. ¿Puede ser esta la razón por la que las mantas saltan y salpican para inmovilizar la larva? Los científicos del comportamiento investigan pistas que les brinda la naturaleza. Después de una comida de larva, las mantas defecan dejando atrás enormes nubes biliosas como huellas, cuyo color varía según la fuente alimenticia. El capitán Scott Sundby es un dedicado observador de mantarrayas, a tal grado que nada entre las nubes fecales buscando pistas sobre los hábitos alimenticios de las rayas. “Primero tomo nota del color; luego busco esqueletos no digeridos de la última comida de la manta.

     Se han llegado a observar mantas a 60 m bajo la superficie. ¿Acaso van más abajo? Su anatomía sugiere que sí es posible. Su gran cerebro contiene patrones reticulares –una serie de arterias paralelas y venas capaces de imitar un calentador que alterna la temperatura–, el mismo sistema encontrado en otros animales marinos de grandes profundidades que conservan el calor. Sin embargo, este sistema quizá sólo ayude a mantener el cerebro del animal a una temperatura constante transfiriendo el calor interno del cuerpo cuando se sumerge, y el calor que las aletas han absorbido mientras está en la superficie. Recientemente, investigadores japoneses lograron poner con éxito válvulas de presión en las mantas para determinar la profundidad de sus excursiones. Descubrieron que durante el día nadaban en las superficies y bajaban hasta 46 m de profundidad. Por la noche pasan la mayor parte del tiempo rozando el fondo del océano a 183 m de profundidad, realizando viajes ocasionales a la superficie.

     Con más de 100 animales catalogados, la población alrededor de San Benedicto es similar en número a las otras dos poblaciones de mantarrayas conocidas en el Pacífico: Hawai y Yap. Ciertamente, con una capacidad máxima de 400 animales en cada subgrupo, la pesca y la caza comerciales de las mantarrayas no va a solucionar el gran problema mundial del hambre. De manera semejante a los tiburones, las mantarrayas tienen un reloj molecular lento, sus índices de mutación son bajos. Cuando el Golfo de Panamá se cerró hace 3.5 millones de años, las mantas del Golfo de México quedaron separadas de sus parientes del Pacífico del este. Estudios recientes de ADN realizados por Tim Clark, graduado de Texas A & M, revelaron pequeñas variaciones genéticas entre estos subgrupos. Sus estudios sugieren que todas las mantas del mundo pertenecen a la misma especie.

     Las mantarrayas (Manta birostris) son los gentiles gigantes de la familia raya Mobulidae. Según nuestras observaciones, estos animales viven poco más de 30 años. Una mantarraya bebé de Hawai, que ha sido observada en los últimos 10 años durante su crecimiento, no ha alcanzado su madurez sexual. Empíricamente sabemos que la familia de la manta llega a vivir hasta tres veces la edad de su madurez sexual. Como apoyo de estas pruebas, tenemos el testimonio de las observaciones realizadas en las mismas mantas adultas de San Benedicto en los últimos 10 años. Debido a que las mantas sólo dan a luz una sola cría se les coloca dentro del patrón de animales longevos.

     Las aletas cefálicas dobles, que se encuentran al lado de sus ojos independientes, las proveen de un magnífico instrumento sensorial para localizar alimento. Para alcanzar una velocidad aerodinámica, estas aletas giran en espiral proyectándose hacia adelante con gran impulso. Una vez desplegadas, se arquean por debajo de la boca formando una cuchara que les permite alimentarse y maniobrar. Así encauzan pequeños crustáceos y larva hacia su boca, en donde 120 o 130 dientes con forma de peine filtran el alimento. A diferencia de otras rayas, sus colas largas no tienen aguijones en el rabo. A los clariones, peces ociosos, les encanta mordisquearles el rabo. Sus colas les ayudan a mantener el equilibrio al nadar, pero hemos observado a varias mantas que perdieron sus colas o las tienen más pequeñas y al parecer funcionan de manera habitual.

     La textura de papel de lija que tiene la piel de la manta ofrece oportunidades para otras especies. Las rémoras, también conocidos como peces disco, son viajeras que acompañan a las rayas. Se les encuentra por lo general en parejas y se sujetan como velcro al cuerpo que les sirve de hospedador por medio del disco –ventosa que poseen sobre la cabeza. La forma hidrodinámica de su cabeza crea una fuerza que le ayuda a sostenerse de su hospedador. Aunque no se vayan lejos, las rémoras dejan a las mantas lo suficiente como para ir a comer pequeños cangrejos pelágicos.

     Las mantas se reúnen en estaciones de limpieza –protuberancias poco profundas de los arrecifes que albergan peces limpiadores. Al acercarse las mantas, los peces actúan como limpiadores, comiéndose los parásitos que la raya tiene en el cuerpo y los restos de las heridas superficiales. En San Benedicto, peces ángel, rojos y brillantes, arriesgan sus refugios en los arrecifes y cruzan hacia las aguas abiertas en espera de las mantas. Como los peces rémoras tienden a concentrar los parásitos de las mantas en sus cuerpos, frecuentemente vemos a los ángeles clarión mordisqueando los cuerpos y las colas de las rémoras.

     Las mantas se mueven en fila india por encima de los arrecifes durante la época de apareamiento. Más de 20 machos persiguen a una sola hembra. Cuando ésta hace su elección permite que él o los machos la muerdan en la punta de su larga aleta para que después se deslicen por abajo, abdomen contra abdomen, para así aparearse.

     Debido al enorme aumento e interés, numerosos grupos de buzos se han congregado para ver a las mantas. Un barco turístico con 25 pasajeros hambrientos de ver mantas es demasiada presión para estas amorosas y tentadoras criaturas. No obstante, a las mantas de San Benedicto les encanta la interacción humana. Las hemos visto, día a día, buscándonos para interactuar y dar un paseo. El vientre de la manta es especialmente sensible. Antes nadábamos por debajo de las mantas y gentilmente colocábamos la palma de la mano adelante de la abertura y la frotábamos. Extasiadas, las mantas simplemente dejan de nadar y se hunden empujándonos lentamente hacia abajo con la masa de su cuerpo.

     A algunas mantas las cazan en el acto, mientras que otras terminan enredadas en las mallas de los pescadores. En México, una vez muertas, alcanzan un valor de 40 centavos de dólar por 450 g, comparado con los 10 o hasta 20 dólares que llegan a pedir por aletas de tiburón (otra triste historia). La matanza de las mantarrayas no tiene sentido, sobre todo si sabemos que su valor económico es casi nulo. 

Localizadores satelitales en tortugas marinas

Localizadores satelitales en tortugas marinas

     No importa dónde se encuentren, el localizador satelital que se les adapta a diferentes ejemplares de tortugas marinas permiten a los investigadores  rastrearlas y determinar sus rutas de reproducción. Igualmente es como un mecanismo para protegerlas y defenderlas de los depredadores humanos, y ayudar a conservar las especies marinas.

     La finalidad es lograr conocer sus zonas de alimentación después de que completan su ciclo reproductivo, hacia dónde se van y dónde permanecen alimentándose. Los transmisores quedan configurados para activarse por 24 a 48 horas.

     Cada vez que la tortuga sale a respirar, que la antena toca la atmósfera se comunica con el satélite y manda la información de la posición. De inmediato se envía un correo, el sistema satelital designado –que es el sistema con el que se tiene la renta del satélite– manda un correo electrónico dándonos la ubicación de la tortuga marina.

     La idea es integrarse a la lucha científica y tecnológica para tratar de proteger a las especies de las constantes amenazas de un implacable peligro: flotas pesqueras de diferentes paises dedicadas a cazar tiburones para quitarles las aletas o a la pesca de atún, camarón y otras especies marinas con técnicas de arrastre que aprisionan a las tortugas.

     Como un manjar que es en Asia, las flotas pesqueras  capturan a los tiburones, les cortan o desprenden la aleta y, mutilados, les devuelven al mar, en una masiva depredación. Si la aleta de un tiburón adulto pesa cerca de un kilo, quiere decir que se matan 327.000 tiburones cada año y aunque es un negocio legal, hay un comercio ilegal de pescadores que venden aletas a flotas extranjeras.

   Seguimiento. Las campañas para adoptar una tortuga o un tiburón buscan financiar la marca de esas especies con transmisores satelitales para estudiar sus movimientos migratorios y las amenazas y recopilar así conocimiento para su conservación. El transmisor reporta posición geográfica, temperatura acuática y profundidad a la que descendió cada animal, en una comunicación que puede prolongarse de seis hasta doce meses, ya que el instrumento se deteriora al estar expuesto a situaciones naturales hostiles.

     Cada transmisor vale entre 3.500 y 4.000 dólares y se les adhiere con un pegamento especial que tampoco provoca ningún daño al animal. En el caso de las tortugas (en su mayoría son carey y verde), biólogos marinos las capturan y les colocan los transmisores en alta mar y las devuelven a su ambiente natural.

      Es como un Sistema de Posicionamiento Global (GPS) y proporciona  una información muy rica para promover acciones de manejo y conservación de la especie y dar recomendaciones a las autoridades” respectivas. El marcaje de tiburones, de la especie martillo, con sistemas acústicos es con un arpón de punta modificada que solo penetra la piel y engancha el trasmisor.

      Beneficios.- En muchas ocasiones  este tipo de actividades se ve apoyada por campañas de “adoptar y regalar”—por vía virtual—una tortuga o un tiburón a los que nunca se conocerá y solo se les seguirá el rastro. En ocasiones, con tarifas que oscilan entre 50 y 4.000 dólares, una persona, una familia, un grupo de amigos, un centro educativo o cualquier empresa e institución pública o privada, puede acceder diferentes modalidades de “adopción” de una tortuga o de un tiburón en diferentes países, bautizarlos a su gusto.

     Se suministra un enlace de Internet para darle seguimiento en vivo, ya sea en playas de anidación, en la isla o en refugios nacionales, además de una fotografía enmarcada y un collar artesanal en forma de quelonio. El proceso incluye un certificado de adopción con los datos del animal y el acceso a charlas científicas sobre el estado de estas poblaciones marinas. Si se adopta y bautiza un tiburón, se entrega un certificado de reconocimiento, informes sobre el desaleteo y el enlace para seguirlo por satélite.

     Los transmisores están enviando información satelital, que es monitoreada desde Francia y Estados Unidos que opera una red de satélites desde hace más de 20 años y recoge, procesa y distribuye datos medioambientales de plataformas fijas y móviles por todo el planeta.

 

Pez Sol (Mola mola) o Pez Luna

Pez Sol (Mola mola) o Pez Luna

Pez sol (sunfish) Mola mola

     El pez sol (Mola mola) se le conoce también como "pez luna", es una inmensa criatura. Casi siempre va nadando en solitario y sino lo has visto en realidad no te puedes imaginar cómo son sus impresionantes dimensiones, es el pez de esqueleto óseo más grande del mundo. El poder observar a esta especie de pez, es en verdad una experiencia inolvidable.

     El pez luna (Mola mola) es un pez pelágico tetraodontiforme de la familia Molidae. Es el pez óseo más pesado del mundo, con una media de 1000 kg de peso y con ejemplares que alcanzan más de 3 m de longitud y superan las 2 toneladas. Es una especie cosmopolita que habita en aguas tropicales y templadas a lo largo de todo el planeta. Tiene el cuerpo aplastado lateralmente y cuando extiende sus aletas dorsales y ventrales, el pez es tan largo como alto. A pesar de ser un animal muy grande su boca es pequeña es por eso que se nutre de pequeños crustáceos, medusas y plancton.

     El nombre científico del pez luna viene del latín mola, muela, piedra de molino, quizá por su tamaño y forma. Su nombre en inglés significa pez sol oceánico, mientras que en francés, alemán y portugués su nombre significa lo mismo que en español. Su nombre de  “pez sol o pez luna” proviene porque permanece en aguas cálidas con temperaturas de alrededor de 10°C, ya que aguas más frías le pueden causar desorientación y hasta la muerte, es por esto que se les observa tomando el sol cerca de la superficie; esta recarga termal es crucial para su supervivencia.

     Se cree que viven más de 10 años. Su áspera y coriácea piel (de hasta 1.5 cm de espesor) hospeda a más parásitos dérmicos que la cualquier otra criatura marina. Eso hace que vague lentamente por los mares sin reaccionar, ni siquiera huir, al momento de ser atacado. Los ictiólogos aducen esta falta de reacción al hecho de que un animal de 200 kg.

     Como se dejan llevar por las corrientes de agua cálida y hay tan pocos especímenes, el encuentro entre machos y hembras es realmente raro. Por eso cuando se produce no hay que desaprovecharlo y la hembra pone 900.000 huevos. La gran cantidad de huevos, que se producen en una puesta, indican que su tamaño no puede ser grande por eso sólo tienen medio milímetro de ancho.

     Esto representa una particularidad zoológica ya que el alevino, al nacer, es 60 millones de veces más pequeño que su madre, esta es una cifra asombrosa sobretodo si se tiene en cuenta que el ser humano es apenas 20 veces más pequeño que sus progenitores.

     La foto que aquí les comparto, es de un pez sol que llego como captura “incidental” cuando pescábamos atún, afortunadamente no presento ningún tipo de daño, así que tan pronto lo acercamos a la embarcación, le quitamos el anzuelo, lo marcamos y lo liberamos a la mayor prontitud posible.

     El tamaño medio de un mola-mola es de 1,8 metros de largo y 2,4 metros entre las puntas de las aletas. Por si esto pareciera poco, el pez luna más grande jamás capturado medía 3,1 metros de largo y 4,26 metros entre las aletas, y pesaba 2235 kilos. Es una especie de pez gigantesca y extraña. Casi siempre se le observa nadando en solitario, centenares de kilómetros mar adentro y en dirección desconocida. Sus colosales dimensiones hacen de él el más pesado de los peces óseos sobre la Tierra: llega a medir tres metros de longitud y a superar las dos toneladas.

     Según el National Geographic, desde que nace, el pez luna puede llegar a aumentar hasta 60 millones de veces su peso, lo que en un ser humano equivaldría a alcanzar el peso de seis Titanics.

     Esta magnífica criatura permanece en aguas cálidas con temperaturas de alrededor de 10°C, ya que aguas más frías le pueden causar desorientación y hasta la muerte. Es por esto que se les observa tomando el sol cerca de la superficie; esta recarga termal es crucial para su supervivencia.

     Los ejemplares adultos son vulnerables a pocos depredadores naturales, pero es presa de leones marinos, orcas y tiburones. Entre los humanos, su carne está considerada como una exquisitez en algunas partes del mundo, como Japón, Corea y Taiwán, pero la venta de su carne está prohibida en la Unión Europea. A menudo estos peces quedan accidentalmente atrapados en redes de pesca y también pueden dañarse o morir debido a encuentros con desechos flotantes, como bolsas.

      A pesar de su enorme tamaño, el pez luna es dócil y no representa ningún tipo de amenaza para los buzos humanos.

 Fuentes de información:

http://www.cosasexclusivas.com/2010/05/el-gigante-pez-mola-mola.html

http://marenostrum.org/vidamarina/animalia/peces/mediterraneo/mmola/

 

Tiburón Mako o Marrajo (Isurus oxyrinchus)

Tiburón Mako o Marrajo (Isurus oxyrinchus)

     El tiburón mako, marrajo común o de aleta corta (Isurus oxyrinchus) es una especie de elasmobranquio lamniforme de la familiaLamnidae. Tiene una distribución muy amplia: se encuentra en el Océano Pacífico, Atlántico, Índico, Mar Mediterráneo y Mar Rojo.

     El (mako = marrajo) pertenece a la misma familia que el gran tiburón blanco (Lamnidae) pero es de inferior tamaño, y a diferencia de él, es un tiburón asociado a las profundidades, siendo extraño en aguas someras y cercanas a la costa.

     Características.- Es un gran tiburón con el cuerpo fusiforme, robusto, macizo y muy hidrodinámico. Su hocico es cónico y puntiagudo y la boca es grande y estrecha, en forma de U con amplios diastemas separando las hemimandíbulas. Los ojos son redondos, negros y de tamaño mediano. Aletas escapulares medianas, de extremo ligeramente redondeado. Primera dorsal mediana y de extremo ligeramente redondeado, con su origen justo por detrás de las escapulares; segunda dorsal y anal diminutas, ambas enfrentadas. Aleta caudal grande de lóbulos anchos y en forma de media luna, con el lóbulo superior ligeramente más grande que el inferior. Hendiduras branquiales grandes, 5 pares en total. Pedúnculo caudal deprimido y ensanchado por grandes quillas laterales muy largas. Los dientes son grandes,de cúspide ancha (en los adultos) y flexionada, con los bordes lisos, el tercer diente superior es diminuto e inclinado seguido de diastema. Es de color azul oscuro en el dorso, más claro en los costados y blanco puro en el vientre.

     Tamaño.- Son tiburones de gran tamaño, existe una cita de una hembra capturada de 4,5 metros. El tamaño más normal de los mayores ejemplares suele estar entre 3,5 y 4 metros de longitud, con pesos de hasta 700 o 750 kg.

     Reproducción.- Es un tiburón ovovivíparo, con camadas de entre 4 y 8 fetos, máxima conocida de 16. Estos pequeños tiburones miden al nacer unos 70 centímetros, y crecerán según su sexo hasta madurar a 1,9 metros los machos y 2,6-2,8 metros en las hembras. Cuando tiene crías en su vientre, los embriones más desarrollados o las crías más desarrolladas se comen a sus hermanos y a los huevos, esta actividad de canibalismo se llama oofagia.

     Alimentación.- Este tiburón es un poderoso y veloz cazador de todo tipo de presas; su dieta consiste en peces (pequeños como la caballa, el arenque, el jurel, la sardina, el bonito, el listado, la bacoreta, etc. o grandes como el atún rojo, el pez espada, los marlines y los peces vela) calamares, otros tiburones, tortugas marinas, marsopas, delfines e incluso se han dado casos de ataques a pequeños cetáceos debido a su gran tamaño y agresividad. Es el más importante depredador del pez espada. 

ANEMONAS DE MAR

ANEMONAS DE MAR

Otros nombres comunes o locales: actinias, “fideos” de mar.

Nombre científico: Anemonia sulfata

   La llamativamente coloreada anémona de mar debe su nombre a la flor anémona, que es terrestre y luce colores igualmente vivos. Pariente cercano del coral y la medusa, la anémona es un pólipo urticante que pasa la mayor parte del tiempo fijado a las rocas del fondo marino o en arrecifes de coral, a la espera de que algún pez pase lo bastante cerca como para capturarlo con sus tentáculos venenosos.

   Las anémonas de mar o actinias (Actiniaria) son un orden de antozoos hexacorales.

 

   Son animales marinos sésiles que se fijan al substrato marino, ya sea la arena del fondo o en el caso de las actinias, las rocas. Llegan a medir desde 1.5 cm hasta 2 m de alto.1 Estos pólipos, parecen más bien una colorida planta que un animal propiamente dicho. Hay más de 800 especies.

  Las anemonas son invertebrados y explicado de forma sencilla son una mezcla de coral con animal, hay muchísimos tipos de anemonas, la mayoría se alimentan de una micro alga que las recubre y que produce alimentos de manera foto sintética, también se alimenta de peces que atrapa con sus tentáculos, y con la simbiosis que hace con los peces payaso.

 

DESCRIPCIÓN:

   Las anémonas son invertebrados de color rosa con aspecto vegetal y con largos tentáculos que se mueven.

   La anémona de mar, tiene dos formas diferentes que se diferencian claramente, en el aspecto externo y en el hábitat: una forma más pequeña, con un diámetro de 2 a 5 cm, y que vive preferentemente sobre paredes rocosas bien iluminadas y fondos de bloques hasta los 5 m de profundidad; y otra forma, más grande, con un diámetro de hasta 15 cm y con tentáculos de hasta 50 cm, que también vive sobre paredes rocosas bien iluminadas pero a profundidades de entre 3 y 25 m.

Su cuerpo está compuesto por un disco pedio adhesivo, o pie, un cuerpo cilíndrico y una serie de tentáculos que rodean a una boca central. Los tentáculos se disparan con el mínimo roce, lanzando a la víctima un filamento en forma de arpón que inyecta una neurotoxina paralizante. A continuación, los tentáculos llevan a la indefensa presa a la boca.

 

BIOLOGÍA:

   Algunas anémonas, como su pariente, el coral, establecen relaciones simbióticas con las algas verdes. A cambio de proporcionar al alga un lugar seguro y exposición a la luz solar, la anémona recibe oxígeno y azúcar, de los productos derivados de la fotosíntesis del alga.

   También tienen una alianza simbiótica más famosa con el pez payaso, que está protegido por una capa mucosa que lo hace inmune al aguijón de la anémona. El pez payaso vive entre los tentáculos de la anémona, protegiéndose  de los depredadores, y la anémona aprovecha los restos de la comida del pez payaso.

   Normalmente viven solas o, a veces, en pequeños grupos. Son animales carnívoros que comen pequeños crustáceos, mejillones y pequeños peces.

Si las condiciones son propicias puede llegar a reproducirse por partición longitudinal, es decir, asexualmente. También tiene reproducción sexual ovípara de mayo a julio y presenta sexos separados.

 

HÁBITAT:

   Este invertebrado vive sobre rocas expuestas a la luz, frecuente desde la línea de mareas hasta los 6 m de profundidad. Se encuentra con frecuentemente en las aguas poco profundas de las bahías tranquilas. Soporta bien las aguas sucias.

 

DISTRIBUCIÓN:

   Existen ms de 1.000 especies de anémona de mar en todos los océanos del mundo y a distintas profundidades, aunque las más grandes y variadas se encuentran en aguas tropicales costeras. Presentan todo tipo de colores y pueden ser tan pequeñas como 1,25 centímetros o tan grandes como 1,8 metros de lado a lado.

 

ESTATUS:

   Especie no evaluada (según la lista roja de especies amenazadas).

 

CURIOSIDADES:

   La anémona de mar, como todos los cnidarios, puede ser muy urticante. Cuando se toca con los dedos, las células urticantes atacan la piel, pero sin perforarla, y los tentáculos se quedan adheridos a los dedos. Como los tentáculos se desprenden con facilidad, hay siempre peligro de que lleguen a zonas más delicadas, como la cara, el cuello, la parte interior de los brazo, etc., causando lesiones.

Equinodermos

Equinodermos

     Los equinodermos (Echinodermata, del griego ekhinos, “espina” y derma, “piel”) son un grupo de animales *deuteróstomos  exclusivamente marinos y bentónicos. Su nombre alude a su exclusivo esqueleto interno formado por osículos calcáreos. Poseen simetría pentarradial secundaria, caso único en el reino animal, y un sistema vascular acuífero característico.

     Existen aproximadamente unas 7.000 especies actuales y unas 13.000 extintas, ya que su historia se remonta a principios del Cámbrico, siendo uno de los grupos animales mejor representados en el registro fósil.

     Los equinodermos son conocidos desde la antigüedad aparecen en frescos cretenses de más de 4.000 años, pero no fueron reconocidos como taxón independiente hasta 1847. La ciencia que los estudia se llama equinología y el científico se llama un equinólogo.

     Los equinodermos son animales invertebrados que se caracterizan por su simetría pentarradial secundaria; es decir, su organismo se divide en cinco partes dispuestas alrededor de un eje, tal como se aprecia claramente en una estrella de mar. Se trata de una característica única en el reino animal.

     En la actualidad existen alrededor de unas 6.000 especies. Los equinodermos configuran uno de los grupos mejor representados en los registros fósiles, con más de 13.000 especies ya extinguidas. Los primeros vestigios de invertebrados equinodermos se sitúan a principios del Cámbrico.

 

     Clasificación de los equinodermos

     Los equinodermos se clasifican actualmente en cinco clases que se dividen en dos subfilos, equinodermos inmóviles, Pelmatozoa, y equinodermos móviles, Eleutherozoa. En el primer grupo están los crinoideos y en el segundo los asteroideos, los ofiuroideos, los equinoideos y los holoturoideos.

Asteroideos: los asteroideos o estrellas de mar poseen un cuerpo aplanado compuesto por un disco pentagonal con cinco brazos o más. Actualmente se conocen unas 2.000 especies. Su dieta está compuesta por una amplia variedad de animales, como crustáceos, esponjas, erizos de mar e incluso peces. Sus restos datan del Ordovícico.

:Crinoideos: aparecieron en el Ordovícico inferior y evolucionaron ampliamente durante el Paleozoico. Es el grupo del que se disponen más restos fósiles, con más de 5.000 especies. En actualidad sobreviven poco más de 600 especies. Ejemplos de este grupo son los lirios de mar o las comátulas. Se alimentan de zooplancton.

Equinoideos: los equinoideos no poseen brazos, tienen el cuerpo esférico y aplanado y uno de los ejemplos más característicos lo constituye el erizo de mar. Viven en los fondos marinos, se alimentan de materia orgánica y desechos, así como algunas plantas y animales pequeños. Actualmente se conocen cerca de 1.000 especies. Sus restos se remontan al periodo Silúrico.

Holoturoideos: Poseen un cuerpo alargado y blando y habitan en los fondos marinos. Los cohombros o pepinos de mar pertenecen a este grupo. Su alimentación consiste en organismos microscópicos que capturan en el lecho marino mediante sus tentáculos. Aparecieron en el Silúrico y actualmente se conocen unas 1.400 especies.
Ofiuroideos: Presentan simetría pentarradial al igual que los asteroideos, con quien probablemente estén emparentados. Sus brazos son delgados, lo que permiten diferenciarlo claramente del disco central. Su alimentación es parecida a la de los asteroideos. Existen unas 2.000 especies, como por ejemplo las ofiuras.


*Deuterostomia: Los deuterostomados o deuteróstomos (Deuterostomia, gr. "segunda boca") son un superfilo de animales en los que la boca del adulto no deriva del blastoporo embrionario, sino que es de el embrionaje de su progenitor. Poseen simetría pentarradial secundaria, caso único en el reino animal, y un sistema vascular acuífero característico.