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Mundo Marino

Bioluminiscencia

Bioluminiscencia

     La bioluminiscencia literalmente se traduce como "luz viviente", describiendo un fenómeno biológico en el que los animales producen su propia iluminación. Aproximadamente el 80% de los animales bioluminiscentes son criaturas marinas. Aunque la bioluminiscencia se puede producir a través de una variedad de procesos, frecuentemente involucra una reacción química entre luciferasa y oxígeno, teniendo la luz como resultado. La bioluminiscencia de los fotóforos, los órganos productores de luz de la vida marina bioluminiscente, sirven para un amplio rango de funciones, desde atraer a parejas prospecto hasta eludir depredadores dentro de las oscuras profundidades del océano.

     ¿Para qué sirve la bioluminiscencia?: La bioluminiscencia tiene distintas funciones en los ambientes naturales, entre ellas la defensa, la comunicación, la reproducción y la atracción de presas.

     En algunas especies sirve como referencias sexuales y ayudas en el emparejamiento (el caso de las luciérnagas); en otras funcionan a modo de cebo (como en el caso de algunos pejesapos) y en otras como defensas para confundir a los depredadores (algunos cefalópodos y gusanos del género Phrixothrix). Resumiendo algunas posibles funciones podemos citar: Camuflaje, Atraer presas y defensa ante depredadores, Distracción, Comunicación, Iluminación.

Las aves marinas

Las aves marinas

     Las aves marinas se pueden separar, según su localización, en: costeras, de la plataforma continental y de mar.

     Existen diferentes especies de aves especializadas en aprovechar los organismos que viven en la zona costera, sobre las playas o los cantiles; otras que se alimentan de los recursos que les brinda la superficie de las aguas, y finalmente, las que los obtienen de las zonas profundas, capturando sus presas como "buzos", en el interior de la masa líquida. Existen algunas más que no presentan especialización y pueden encontrarse en cualquiera de las tres regiones, por lo que se les ha llamado "oportunistas".

     Entre las aves costeras destacan los chorlitos, chorlitejos, correlimos y agujas, que se caracterizan por su diversidad de formas y tamaños y por la longitud relativa de sus patas y pico; estas aves corretean y picotean la arena para sacar a sus presas.

     Algunas de estas aves están adaptadas a comer en suelos blandos: presentan picos muy largos que introducen en el limo o arenas húmedas para capturar invertebrados, casi siempre anélidos de los que se nutren; suelen ser nocturnas, para pasar inadvertidas en los terrenos descubiertos que visitan para buscar su alimento; sus ojos son grandes y se encuentran situados en la parte superior de la cabeza, ocupando una posición periscópica; el sentido del oído lo tienen más desarrollado para captar las vibraciones de las presas enterradas.

     Desde la costa hasta unos metros mar adentro, tratando de atrapar los peces e invertebrados que se encuentran cerca de la superficie, las "golondrinas de mar",del género Sterna, se dejan caer para llevarse en su pico una presa que engullen en pleno vuelo. Son aves características de la franja costera que capturan su alimento por sorpresa, guiadas por la vista; su pico es corto y ligeramente robusto, sus extremidades posteriores presentan cierta adaptación que les permite precipitarse con rapidez sobre la presa descubierta.

     Más allá de la línea de las rompientes se encuentran los frailecillos Fratercula artica, alcas Alca tarda y cormoranes del género Phalacrocorax, que se zambullen a unos metros de profundidad impulsados por sus alas que actúan entonces como aletas natatorias y de este modo persiguen infatigablemente a los peces en su propio medio.

     Como aves costeras también se puede mencionar a los pingüinos de la familia Spheniscideae, llamados "esfenisciformes", y también "pájaros bobos", "pájaros mancos" y "pájaros niños"; tienen elegante silueta y diseño cromático que hace a estas aves muy hermosas; son consideradas como símbolo de la vida en las tierras australes del planeta, aunque no sean exclusivos de la antártida, pues existen especies que pueblan islas en el ecuador. Los pingüinos son aves que forman enormes poblaciones; una de las más hermosas es la de la isla Coulman, en el Mar de Ross, donde se concentran 300 000 "pingüinos emperadores", Aptenodytes forsterri.

     Aparentemente todos los pingüinos son semejantes, con la región ventral formada por una pechera blanca y el dorso negro, lo que unido a su posición erecta, les da un aire de "serios hombrecitos vestidos de etiqueta". Sin embargo, aparte de su tamaño, cada especie presenta en su cabeza diferencias que permiten distinguirlos con facilidad.

     Las características particulares de estas aves como adaptaciones a la vida acuática son la postura erguida, la marcha bamboleante, su denso plumaje, la gruesa capa de grasa que envuelve su cuerpo y sus reducidas alas. Tan alta especialización ha impuesto a su anatomía y fisiología modificaciones mayores que a cualquier otra de las avesque encuentran sus recursos en las aguas.

     Los pingüinos salen con frecuencia del agua para descansar sobre la tierra o hielo y también lo hacen cuando realizan el cortejo, la puesta e incubación, y la muda de las plumas.

     A diferencia de las demás aves antárticas, que abandonan el continente al llegar el invierno, los pingüinos emperadores permanecen ahí, y una vez que sus crías están crecidas las reúnen en grandes grupos al cuidado de unos cuantos adultos, mientras sus padres pescan incansablemente para satisfacer su apetito.

     Otras aves costeras son las gaviotas que pertenecen a la familia Laridae, y que son consideradas como del grupo de "aves oportunistas", frecuentan costas, ríos, lagunas, esteros y pantanos y son aves que no se han especializado en la marcha, el vuelo o el buceo, para explotar así todos los posibles recursos de la franja litoral.

    Las gaviotas presentan patas palmeadas que les permiten nadar sobre la superficie del agua; sus coloraciones son muy uniformes, blancas con mezclas grises y zonas negras. Se alimentan de peces y otros animales acuáticos, pero algunas cazan pichones y comen huevos de otras aves y tortugas, insectos, gusanos y granos.

     Pueden vivir solitarias o formar grandes colonias y durante la época de reproducción ponen de 2 a 3 huevos, como la "gaviota argéntea" Larus argentatus, llamada también gaviota común, característica de la península ibérica, México y las Antillas.

     Las aves de la plataforma continental están adaptadas a la vida en aguas más o menos someras, entre ellas se encuentran las fragatas y los alcatraces, que pueden considerarse como aves verdaderamente marinas por llegar hasta mar abierto, mientras que los pelícanos y los cormoranes viven más ligados a la costa pero frecuentan también las aguas continentales.

     La fragata o rabihorcado de la especie Fragata magnificens es común en las costas tropicales de Latinoamérica; el macho es totalmente negro, mientras que la hembra tiene el pecho blanco. Sus alas son largas y potentes, su cola prolongada y bífida y pico en forma de garfio. Es la fragata un ave velera por excelencia, que parece progresar sin esfuerzo meciéndose en las corrientes aéreas o impulsándose mediante largos y pausados aletazos.

     Los alcatraces de la familia Sulidae, pájaros blancos con las plumas terminales de las alas negras, se dejan caer sobre las aguas para capturar un pez bajo la superficie, golpe que no sólo es captado a grandes distancias por otras aves marinas sino también por los patrones de las embarcaciones de pesca, que saben que donde se zambullen los alcatraces hay bancos de anchoas o sardinas.

     Pocas aves existen tan hermosas e impresionantes como éstas; su técnica de pesca ha modificado su morfología para soportar el tremendo choque que reciben cuando se dejan caer con las alas cerradas desde 30 o 50 metros de altura.

     Su plumaje es compacto, bajo la piel se dispone una apretada red de sacos aéreos y en el pico faltan las aberturas de las narinas, que permitirían la penetración del agua en el interior del tubo respiratorio; esta ave puede respirar gracias a la forma de las comisuras bucales, escotadas y semiabiertas; como ejemplo tenemos al alcatraz común, Morus bassanus, que vive en Europa, las Antillas y México.

     Los pelícanos de la familia Pelecanidae, son inconfundibles por su gran tamaño y por tener un pico provisto de una bolsa que se puede extender de bajo del maxilar inferior. Son aves muy sociables que principalmente se encuentran en las zonas tropicales y subtropicales; forman colonias y ponen hasta 4 huevos, como el pelícano común, Pelecanus onocrotalus, y el pelícano neotropical Pelecanus occidentalis.

     Los cormoranes no se destacan por sus desarrolladas capacidades para el vuelo sino, más bien, por sus aptitudes para la pesca e inmersión; sin embargo, puede notarse una gradación desde el cormorán guanero o guanay, Phalacroporax bougainvillii, que vive en las costas de Chile y de Perú y cuyas deyecciones constituyen el guano aprovechado como abono en la agricultura, dotado de largas y puntiagudas alas, vuela y pesca dejándose caer en picada sobre los bancos de peces; hasta el cormorán áptero de las Galápagos, Nannopterum barrisi incapacitado para el vuelo.

     Las aves de mar abierto viven en el océano y se alimentan exclusivamente de lo que el océano les brinda, sin depender de la tierra más que para colocar sus nidos. El tipo de presa guarda una relación con el tamaño del ave, mientras los enormes albatros de la familia Diomedeidae, como el "albatros errante" Diomedea exulans, devoran peces de medio metro de longitud, los diminutos paíños capturan pececillos y larvas de crustáceos.

     Una importante adaptación exigida para conquistar el mar abierto estriba en las singulares y asombrosas capacidades de vuelo de las aves marinas, gracias a una especial estructura de las alas para planear sobre las aguas; esta adaptación se observa sobre todo en los albatros, que han estilizado la silueta de sus alas, apoyándolas sobre planos largos, estrechos y puntiagudos, lo que les permite elevarse volando contra el viento, sin sufrir un arrastre aparente, o deslizarse empujadas por la brisa sin una apreciable pérdida de altura. Así puede explicarse que los albatros vuelen infatigablemente alrededor del planeta, posándose poco tiempo en tierra firme cada tres años para anidar; asimismo poseen la mayor longitud de alas de todas las aves: tres metros y medio.

     Además, su tubo digestivo segrega un aceite de olor rancio y de color amarillo que a bajas temperaturas se condensa adquiriendo una consistencia de cera que ayuda a las aves a engrasar el plumaje, facilitándoles el vuelo; este aceite es regurgitado en pequeñas cantidades a través de los orificios nasales durante sus sesiones de aseo, y por otra parte constituye un eficaz medio de defensa al ser expulsado violentamente por el pico para rociar a sus enemigos con un chorro de olor desagradable.

     Esta sustancia es un complemento alimenticio para los polluelos, ya que les permite ahorrar peso al almacenarlo en forma de grasa; los investigadores piensan que desempeña en los adultos el mismo papel fisiológico que el agua, elemento que probablemente estas aves no consumen en toda su vida.

     Los excrementos de miles de estas aves marinas han originado un tesoro natural y renovable, el guano, utilizado como fertilizante desde eras prehistóricas y cuyo valor es incalculable; se acumula en muchas islas oceánicas y en las costas.

     Entre el medio ambiente marino y las aves que están relacionadas con él, se produce una interacción dinámica, debido a que ellas influyen en el medio modificando su ecología y éste a su vez, provoca cambios en las aves, derivándose adaptaciones que las hacen diferentes a las terrestres.

Fuente y créditos:

 http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen2/ciencia3/063/htm/sec_21.html

 http://4.bp.blogspot.com/-5M3kGuBnT7k/UqWQgVI8sAI/AAAAAAAAdfQ/_flYTk80aeg/s1600/aves+marinas.jpg

Narvales

Narvales

     El Narval, es un mamífero cetáceo, de color gris, capaz de medir hasta cinco metros, habita en aguas muy frías principalmente en la zona del Ártico y cuya característica más extraña es, que posee solo dos colmillos, de los cuales el izquierdo crece desmesuradamente, solo en los machos adultos, formando un cuerno retorcido llegando a medir casi tres metros. La ciencia ha demostrado que este colmillo se puede retorcer hasta 40 cm. en cualquier dirección, aportando avances para investigaciones buco-dentales.

     Los narvales sólo tienen dos dientes, los incisivos de la mandíbula superior. Los de la hembra son poco visibles; en cambio, mientras el incisivo derecho de los machos es igualmente inapreciable, el izquierdo crece descomunalmente hasta formar una especie de cuerno que puede alcanzar una longitud de 3 metros.

     La característica mas notable de los narvales machos es su único extraordinariamente largo cuerno, que es un diente que se proyecta desde el lado izquierdo de su mandíbula superior. Este diente puede crecer hasta unos 3 metros de largo y puede pesar unas 22 libras. Una característica de este diente es su forma enrollada como un sacacorchos.

     Una de cada 500 hembras tiene dos dientes sobresalientes, que ocurre cuando el diente derecho, normalmente pequeño, también crece hacia fuera. Raramente una narval hembra produce un cuerno. El propósito de este cuerno ha sido el objeto de mucho debate. Primeros estudios científicos suponían que el cuerno fue utilizado para perforar el hielo que cubre el Mar Ártico, hogar del Narval. Otros sugirieron que el cuerno era utilizado para ecolocalización. Recientemente científicos creen que el cuerno es primamente utilizado para indicar dominancia: era más probable que machos con cuernos más largos atrajeran a las hembras. Esta hipótesis fue sugerida por la lucha entre los narvales cuando dos machos chocan sus cuernos. Sin embargo, reciente trabajo por parte de un equipo investigador dirigido por Martin T. Nweeia sugiere que el cuerno puede ser un órgano sensorial.

     La micrografía de los cuernos han revelado millones de diminutos y profundos túmulos extendidos por la superficie del cuerno, aparentemente conectados al sistema nervioso del narval. El propósito sensorial del cuerno todavía permanece desconocido, pero científicos tienen hipótesis de que este cuerno puede detectar temperatura, salinidad, presión, etc. Como los cuernos de los elefantes, los cuernos de los narvales no vuelven a crecer si se rompen o parten. Narvales machos pesan hasta 1,450 kilogramos, la hembra alrededor de 900 kilogramos. La mayor parte de su cuerpo es pálida con manchas chocolates y colores vivos alrededor del cuello. Los narvales más viejos presentan colores más brillantes.

 Fuentes de consulta:

Internet

http://wikifaunia.com/animales-acuaticos/narval/

http://suite101.net/article/el-narval-unicornio-marino-inesperado-aliado-del-hombre-a18747

Escalade Beaufort (fuerza del viento y estado del mar )

Escalade Beaufort (fuerza del viento y estado del mar )

     La Escala de Beaufort en una medida empírica para la intensidad o fuerza del viento, basada principalmente en el estado del mar y de sus olas. Su nombre completo es Escala de Beaufort de Fuerza de Vientos.

      Historia.- La escala fue creada por el comandante naval irlandés, Sir Francis Beaufort, alrededor de 1805. La escala inicial no tenía velocidades de vientos, sino que detallaba un conjunto de condiciones cualitativas desde 0 a 12 de acuerdo a cómo un navío actuaría bajo cada una de ellas, desde ’apenas suficiente para maniobrar’ hasta ’insostenible para las velas’. La escala se transformó en un parte estándar de las bitácoras para navíos de la Marina Real a fines de los 1830s.

     La escala fue adaptada para uso no naval a partir de los 1850s, cuando los números de Beaufort se asociaron con el número de rotaciones de un anemómetro. Esta relación sólo se estandarizó en 1923, y la medida fue ligeramente alterada algunas décadas más tarde para mejorar su utilidad para los meteorólogos. Hoy se numera usualmente a los huracanes con valores entre 12 y 16 utilizando la Escala de Huracanes de Saffir-Simpson, donde un huracán de categoría 1 lleva un número de Beaufort de 12, uno de categoría 2, Beaufort 13, etc.

 

     Escala de Beaufort relacionada con los números de la escala del estado del mar.

     La apariencia del mar es el mejor índice para estimar la fuerza del viento. Se puede relacionar la escala Beaufort con la apariencia del mar y con los números de la escala del estado del mar.

     Se supone la embarcación en aguas abiertas y profundas y que la dirección del viento y su fuerza hayan permanecido prácticamente constantes por un período de tiempo suficiente, como para que la superficie del mar se encuentre en equilibrio con el viento

 

Fuerza 0: Velocidad del viento menor de un nudo. Mar como un espejo

Fuerza 1 – Ventolina: Velocidad del viento de 1 a 3 nudos. Olas de 10 centímetros de altura. El mar comienza a rizarse en partes.

Fuerza 2 – Suave: Velocidad del viento de 4 a 6 nudos. Olas de 15 a 20 centímetros de altura.  La longitud de las ondas es pequeña. Crestas de apariencia cristalina, pero no rompen.

Fuerza 3 – Leve: Velocidad del viento de 7 a 10 nudos. Olas de 60 centímetros a un metro de altura. Las crestas comienzan a romper con formación ocasional de copos de espuma.

Fuerza 4 – Moderado: Velocidad del viento de 7 a 10 nudos. Olas de 1 a 1,5 metros de altura. Se forman olas largas con copetes de espuma blanca bien caracterizados. La mar producida por el viento es bien definida y se distingue fácilmente de cualquier mar de fondo que pudiese existir. Produce un murmullo que se extingue prontamente.

Fuerza 5 – Regular: Velocidad del viento de 17 a 21 nudos. Olas de 2 a 2,5 metros de altura. Se forman olas más largas, con crestas de espuma blanca por todas partes; el mar rompe con un murmullo constante. En ocasiones hay rociadas de agua.

Fuerza 6 – Fuerte: Velocidad del viento de 22 a 27 nudos. Olas de 3 a 4 metros de altura. Comienzan a formarse olas altas; las zonas de espuma blanca cubren gran superficie. El mar al romper produce un ruido sordo de rodamiento.

Fuerza 7 – Muy fuerte: Velocidad del viento de 28 a 33 nudos. Olas de 4 a 5,5 metros de altura. El mar se alborota. La espuma blanca que se forma al romper las crestas comienza a disponerse en bandas en la dirección del viento.

Fuerza 8 – Temporal: Velocidad del viento de 34 a 40 nudos. Olas de 5,5 a 7,5 metros de altura. Hay una mayor cantidad de olas altas con gran longitud; el borde de las crestas empieza a romper con fuerza. La espuma es empujada en rachas claramente marcadas.

Fuerza 9 – Temporal fuerte: Velocidad del viento de 41 a 47 nudos. Olas de 7 a 10 metros de altura. Olas altas de gran longitud, el mar comienza a “enrollarse”, se forman estrechas bandas de espuma a lo largo de la dirección del viento. Las rociadas de agua pueden reducir la visibilidad.

Fuerza 10 – Temporal muy fuerte:Velocidad del viento de 48 a 55 nudos. Olas de 9 a 12,5 metros de altura. Se desarrollan olas altas con largas crestas volcándose a modo de cascadas; las grandes superficies cubiertas de espuma se disponen rápidamente en bandas blancas en la dirección del viento; el mar adquiere en su conjunto un aspecto blancuzco. La visibilidad es reducida.

Fuerza 11 – Tempestad: Olas de 11,5 a 16 metros de altura. Las olas se hacen tan altas que a intervalos las naves a la vista desaparecen en sus senos. El mar está cubierto de espuma blanca dispuesta en bandas en la dirección del viento y el ruido que produce es fuerte y ensordecedor. El aire está de tal modo lleno de agua pulverizada por el viento, que la visibilidad de los objetos lejanos se vuelve imposible.

Fuentes y más información:

http://www.cibernautica.com.ar/meteor/beaufort.htm

http://www.revistamundonautico.com/?p=2246

Peces abisales

Peces abisales

Peces abisales

   Hasta finales del siglo XIX no se creia que hubiera seres vivos en profundidades mayores a 2.000 metros y no fue hasta 1977 , cuando los científicos pudieron comprobar la existencia de estas criaturas a profundidades de más de 2500 metros. 

     La zona abisal es un área de profundidades mayores a 2.000 metros en la que reinan presiones de más de 200 atmósferas (> 200 kg/cm2), en oscuridad total y con un margen de temperaturas de -1 a 5 ºC. Puesto que no hay luz por debajo de aproximadamente los 600 metros, la fuente de energía primaria es una lluvia de materia orgánica de las aguas menos profundas, incluyendo cadáveres de peces u otros animales marinos muertos.

     Asombrosamente, los animales que viven en la zona abisal son miembros de los mismos grupos que los que encontramos en las capas superiores. Así, hallamos pulpos, calamares, peces, moluscos, equinoides y gusanos. La diferencia es que estas formas abisales han desarrollado sistemas adaptados a su entorno y no les afectan las presiones tan enormes porque desde que nacieron sus órganos internos ya se hallaban sometidos a tales presiones, es decir, estaban en contacto con el medio y no han experimentado una diferencia de presión.

 

Características de los peces abisales

     La mayoría de los peces abisales son pequeños y poseen cuerpos blandos y huesos pequeños, debido en parte a la ausencia de calcio, necesario para la formación de espinas, y de vitamina D, necesaria para unos huesos consistentes.

     Las criaturas abisales tienden a tener bocas grandes, dientes largos y estómagos alargables. Estos peces deben ingerir la comida y tragarla, incluso si es más grande que ellos. Ya que la próxima comida puede tardar en llegar.

 

Esto son algunos de los más impresionantes peces abisales que conocemos:

     Calamar gigante: Creídas unas criaturas míticas, son animales de inmersión profunda que alcanzan dimensiones extraordinarias , recientes estimaciones dan un máximo de 15 metros para machos y de 17-19 metros para las hembras. Aunque se ha especulado la existencia de ejemplares de mucho más de veinte metros

      Pez dragon: Los machos del pez dragón miden hasta 7 cm, mientras que las hembras con cinco veces más largas. Su esqueleto de color rojo está poco desarrollado y se limita a la cabeza y a la columna vertebral. El resto es cartilaginoso .

      Pulpo dumbo: llamados a veces "pulpos Dumbo" por sus aletas, parecidas a orejas, que se proyectan sobre sus "cabezas" (cuerpos), pareciendo las orejas voladoras del elefante de Walt Disney. Son criaturas que viven en las más extremas profundidades marinas, en este género se encuentran las más raras especies.

      Pez hacha: Con el nombre científico de Argyropelecus se le conoce como Pez Hacha. Son peces marinos de la familia sternoptíquidos, distribuidos por las aguas profundas abisales del océano Atlántico y del océano Pacífico.

      Pez pelicano: Es un pez abisal muy raramente visto pero de vez en cuando queda enganchado en redes de pescadores. Su tamaño varía entre los 61 centímetros y el metro de longitud, se suelen encontrar en profundidades desde los 300 metros hasta los 8000 metros de profundidad.

      Tiburón granrojo: Una de las medusas más grandes y menos conocidas . Viven en el océano a profundidades entre 600 y 1500 metros y ha sido vista en lugares como el Océano Pacífico , Hawaii o Japón . Pueden crecer hasta 3 metros de diámetro.

 

Las Mantarrayas

Estudios sobre las mantarrayas

     Como con casi cualquier animal marino, si pusiéramos nuestros conocimientos sobre las mantarrayas en un libro, después del prólogo sólo habría páginas en blanco. Casi todo lo que sabemos de las mantarrayas gigantes es una especulativa amalgama de comportamientos anecdóticos y de ciencia física. Por ejemplo, la creencia de Sherry sobre la inteligencia de estos animales se basa en la evidencia de que tienen un cerebro más grande que el de los peces.

     Sin embargo, la observación minuciosa del cerebro de las rayas revela que las áreas más amplias representan las sensaciones, el oído y la coordinación. Una explicación más racional de sus capacidades es que estas áreas ayudan al anfitrión a encontrar e ingerir alimentos.

     Por lo general las mantas son solitarias o forman conjuntos de tres a seis animales. A veces se reúnen en grupos hasta de 30 para comer concentraciones de larva. Una y otra vez dan saltos en círculos cerrados mostrando sus vientres blancos. Algunos creen que con este movimiento generan un torbellino para reunir millones de larvas, concentradas en un círculo, para ser ingeridas por las boquiabiertas mantas en su siguiente pase.

     Sabemos que la larva reacciona al ser asustada por un sonido fuerte, reuniéndose en una masa inmóvil y compacta. ¿Puede ser esta la razón por la que las mantas saltan y salpican para inmovilizar la larva? Los científicos del comportamiento investigan pistas que les brinda la naturaleza. Después de una comida de larva, las mantas defecan dejando atrás enormes nubes biliosas como huellas, cuyo color varía según la fuente alimenticia. El capitán Scott Sundby es un dedicado observador de mantarrayas, a tal grado que nada entre las nubes fecales buscando pistas sobre los hábitos alimenticios de las rayas. “Primero tomo nota del color; luego busco esqueletos no digeridos de la última comida de la manta.

     Se han llegado a observar mantas a 60 m bajo la superficie. ¿Acaso van más abajo? Su anatomía sugiere que sí es posible. Su gran cerebro contiene patrones reticulares –una serie de arterias paralelas y venas capaces de imitar un calentador que alterna la temperatura–, el mismo sistema encontrado en otros animales marinos de grandes profundidades que conservan el calor. Sin embargo, este sistema quizá sólo ayude a mantener el cerebro del animal a una temperatura constante transfiriendo el calor interno del cuerpo cuando se sumerge, y el calor que las aletas han absorbido mientras está en la superficie. Recientemente, investigadores japoneses lograron poner con éxito válvulas de presión en las mantas para determinar la profundidad de sus excursiones. Descubrieron que durante el día nadaban en las superficies y bajaban hasta 46 m de profundidad. Por la noche pasan la mayor parte del tiempo rozando el fondo del océano a 183 m de profundidad, realizando viajes ocasionales a la superficie.

     Con más de 100 animales catalogados, la población alrededor de San Benedicto es similar en número a las otras dos poblaciones de mantarrayas conocidas en el Pacífico: Hawai y Yap. Ciertamente, con una capacidad máxima de 400 animales en cada subgrupo, la pesca y la caza comerciales de las mantarrayas no va a solucionar el gran problema mundial del hambre. De manera semejante a los tiburones, las mantarrayas tienen un reloj molecular lento, sus índices de mutación son bajos. Cuando el Golfo de Panamá se cerró hace 3.5 millones de años, las mantas del Golfo de México quedaron separadas de sus parientes del Pacífico del este. Estudios recientes de ADN realizados por Tim Clark, graduado de Texas A & M, revelaron pequeñas variaciones genéticas entre estos subgrupos. Sus estudios sugieren que todas las mantas del mundo pertenecen a la misma especie.

     Las mantarrayas (Manta birostris) son los gentiles gigantes de la familia raya Mobulidae. Según nuestras observaciones, estos animales viven poco más de 30 años. Una mantarraya bebé de Hawai, que ha sido observada en los últimos 10 años durante su crecimiento, no ha alcanzado su madurez sexual. Empíricamente sabemos que la familia de la manta llega a vivir hasta tres veces la edad de su madurez sexual. Como apoyo de estas pruebas, tenemos el testimonio de las observaciones realizadas en las mismas mantas adultas de San Benedicto en los últimos 10 años. Debido a que las mantas sólo dan a luz una sola cría se les coloca dentro del patrón de animales longevos.

     Las aletas cefálicas dobles, que se encuentran al lado de sus ojos independientes, las proveen de un magnífico instrumento sensorial para localizar alimento. Para alcanzar una velocidad aerodinámica, estas aletas giran en espiral proyectándose hacia adelante con gran impulso. Una vez desplegadas, se arquean por debajo de la boca formando una cuchara que les permite alimentarse y maniobrar. Así encauzan pequeños crustáceos y larva hacia su boca, en donde 120 o 130 dientes con forma de peine filtran el alimento. A diferencia de otras rayas, sus colas largas no tienen aguijones en el rabo. A los clariones, peces ociosos, les encanta mordisquearles el rabo. Sus colas les ayudan a mantener el equilibrio al nadar, pero hemos observado a varias mantas que perdieron sus colas o las tienen más pequeñas y al parecer funcionan de manera habitual.

     La textura de papel de lija que tiene la piel de la manta ofrece oportunidades para otras especies. Las rémoras, también conocidos como peces disco, son viajeras que acompañan a las rayas. Se les encuentra por lo general en parejas y se sujetan como velcro al cuerpo que les sirve de hospedador por medio del disco –ventosa que poseen sobre la cabeza. La forma hidrodinámica de su cabeza crea una fuerza que le ayuda a sostenerse de su hospedador. Aunque no se vayan lejos, las rémoras dejan a las mantas lo suficiente como para ir a comer pequeños cangrejos pelágicos.

     Las mantas se reúnen en estaciones de limpieza –protuberancias poco profundas de los arrecifes que albergan peces limpiadores. Al acercarse las mantas, los peces actúan como limpiadores, comiéndose los parásitos que la raya tiene en el cuerpo y los restos de las heridas superficiales. En San Benedicto, peces ángel, rojos y brillantes, arriesgan sus refugios en los arrecifes y cruzan hacia las aguas abiertas en espera de las mantas. Como los peces rémoras tienden a concentrar los parásitos de las mantas en sus cuerpos, frecuentemente vemos a los ángeles clarión mordisqueando los cuerpos y las colas de las rémoras.

     Las mantas se mueven en fila india por encima de los arrecifes durante la época de apareamiento. Más de 20 machos persiguen a una sola hembra. Cuando ésta hace su elección permite que él o los machos la muerdan en la punta de su larga aleta para que después se deslicen por abajo, abdomen contra abdomen, para así aparearse.

     Debido al enorme aumento e interés, numerosos grupos de buzos se han congregado para ver a las mantas. Un barco turístico con 25 pasajeros hambrientos de ver mantas es demasiada presión para estas amorosas y tentadoras criaturas. No obstante, a las mantas de San Benedicto les encanta la interacción humana. Las hemos visto, día a día, buscándonos para interactuar y dar un paseo. El vientre de la manta es especialmente sensible. Antes nadábamos por debajo de las mantas y gentilmente colocábamos la palma de la mano adelante de la abertura y la frotábamos. Extasiadas, las mantas simplemente dejan de nadar y se hunden empujándonos lentamente hacia abajo con la masa de su cuerpo.

     A algunas mantas las cazan en el acto, mientras que otras terminan enredadas en las mallas de los pescadores. En México, una vez muertas, alcanzan un valor de 40 centavos de dólar por 450 g, comparado con los 10 o hasta 20 dólares que llegan a pedir por aletas de tiburón (otra triste historia). La matanza de las mantarrayas no tiene sentido, sobre todo si sabemos que su valor económico es casi nulo. 

El Albinismo en animales marinos

El Albinismo en animales marinos

     Albinismo

     El albinismo es una condición, producida por una rara mutación que se encuentra en el reino animal y vegetal. Es una mutación genética que afecta no solo a la piel, también a los ojos y al cabello, la mutación produce la falta total de pigmentación en los individuos, La falta de melanina da ese aspecto blanco a los animales  produciendo ejemplares rarísimos.

     Es un tipo de desorden genético que provoca la ausencia total o parcial de melanina (un pigmento de color oscuro) en ojos, piel y cabello. El albinismo es un trastorno hereditario recesivo, lo cual significa que tanto el padre como la madre deben tener el gen. Cuando el producto adquiere ambos “alelos” entonces se manifiesta el albinismo, pues no basta un solo gen para que este se de.

     En pocas palabras, cualquiera de nosotros, sin ser albinos, podríamos tener el gen del albinismo. Se requieren 2 para que este se manifieste. La posibilidad de tener albinismo es 1 en 17,000. El albinismo ocular es una condición ligeramente diferente, pues el gen se encuentra ubicado en el cromosoma X, y dado que los varones sólo tienen un cromosoma X tienen mayor tendencia al albinismo ocular, pero las otras formas de albinismo se dan por igual en hombres y mujeres.

    Algunos ejemplos de animales albinos marinos son: Ballena yubarta albina, delfines, orcas, focas, tortugas marinas, serpientes de mar, etc.

    Orca albina: Enfrente a las costa de la península de Kamchatka en el extremo oriente de Rusia se ha podido fotografiar por primera vez, una orca albina nadando entre otros ejemplares con el color habitual. Este animal se le ha bautizado con el nombre de Iceberg, y forma parte de un grupo de 12 ejemplares. Tiene una aleta dorsal de dos metros de altura que indica que tendrá por lo menos unos 16 años. Hasta ahora no se habían avistado orcas blancas en periodo juvenil. Muchos animales albinos no llegan a la edad adulta porque son más fáciles de capturar y tienen más dificultad en buscar el alimento.

 

Fuentes:

http://tecnoculto.com/2008/12/23/33-animales-albinos/

http://tusqueridosanimales.blogspot.mx/2012_04_01_archive.html#.U2F6yYHD-IU

 

Termoclina

Termoclina

TERMOCLINA

     La termoclina es una capa dentro de un cuerpo de agua o aire donde la temperatura cambia rápidamente con la profundidad o altura. Es una región marina subsuperficial  (por debajo de la superficie) que tiene el  mayor gradiente (cambio) de temperatura, que separa las aguas superficiales, comparativamente más cálidas, de las aguas más profundas y más frías.  La profundidad de la termoclina puede cambiar dependiendo del fenómeno climática que ocurra (Fenómeno de la Niña o fenómeno de Niño).

     En los océanos debido a que el agua no es perfectamente transparente, la mayoría de toda la luz solar es absorbida en la capa superficial, calentándose. El viento y la circulación de ondas mueven el agua en esta capa, distribuyéndola dentro de ella, haciendo que la temperatura, relativamente se uniformice en las primeras decenas de metros. Debajo de esta capa de mezcla, la temperatura cae muy rápidamente; quizás más de 20 °C en los adicionales 150 m de profundidad. Esa área de rápida transición es la termoclina; debajo de ella, la temperatura continúa cayendo, pero mucho más gradualmente. En los océanos, el 90 % del agua está debajo de la termoclina. Ese océano profundo consiste de capas de igual densidad, pobremente mezclada, y tan fría como 0 a 3 °C

     La termoclina varía con la latitud y la estación: es permanente en los trópicos, variable en los climas templados (más fuerte en los veranos), y débil a inexistente en las regiones polares, donde la columna de agua está tan fría en la superficie como en el fondo.

     En el mar abierto, se caracteriza por una negativa gradiente de velocidad sónica, haciendo a la termoclina importante en la guerra submarina, debido a que puede producir reflejos en sonares activos.

     En el buceo, una termoclina de unos pocos grados Celsius pueden sentirse como estar entre dos cuerpos de agua. Y da al agua una apariencia de vidrio opaco, causado por la refracción alterada de la columna de agua fría o caliente; esta misma refractiva puede observarse cuando el aire caliente sube del pavimento negro en carreteras de áreas desérticas, causando espejismos.

 

     LA TERMOCLINA EN OTROS CUERPOS DE AGUA

     Las termoclinas pueden también ser observadas en lagos relativamente superficiales. En climas más fríos, fomenta el fenómeno llamado "inversión":

     En el verano, agua más tibia, que es menos densa, se sitúa encima de la más fría, agua más densa que se hunde al fondo; y una termoclina separándolas. Debido a que el agua caliente también se expone al sol en el día, existe un sistema estable, y ocurre muy poca mezcla entre las aguas fría y tibia. Un resultado de esta estabilidad es que en verano, hay cada menos y menos oxígeno debajo de la termoclina, ya que el agua debajo de la termoclina nunca recircula a la superficie. Al aproximarse el invierno, la temperatura de la superficie del agua cae hacia los 4 °C, que es la temperatura donde el agua es más densa. 4 °C es, generalmente, la temperatura del agua debajo de la termoclina. Cuando todo el cuerpo de agua está a 4 °C o cerca, comienza la 'inversión de otoño' - la termoclina desaparece, (o, para decirlo de diferente manera, alcanza la superficie) y el agua del fondo del lago puede mezclarse libremente con la de la superficie. Este proceso es ayudado por el viento o cualquier otro proceso que agite el agua. Este efecto también ocurre en aguas Árticas y Antárticas, enriqueciendo de nutrientes la superficie y produciendo eflorescencia de algas de fitoplancton, haciendo a esos ecosistemas muy ricos y biodiversos.

     Así la temperatura continúe cayendo en esos lugares, el agua de la superficie comienza a congelarse y el lago va cubriéndose lentamente de una capa de hielo. Una nueva termoclina se desarrolla donde el agua más densa (a 4 °C) se hunde al fondo, y el agua menos densa (agua aproximándose al punto de congelación) alcanza la superficie. Y una nueva estratificación se establece, al menos hasta que el agua se entibie lo suficiente para comenzar la 'inversión de primavera,' que ocurre después de fundirse el hielo, y la superficie del agua alcanza la temperatura de 4 °C.

Fuentes de consulta:

 http://meteo.fisica.edu.uy/Materias/climatologia/teorico_climatologia_2010/Tema8Clima2010.pdf

http://es.wikipedia.org/wiki/Termoclina